Es importante que todas las empresas cuenten con un reglamento interno donde se
establezcan las reglas de comportamiento de los trabajadores así como también sus
derechos, obligaciones y responsabilidades. El mismo favorece al buen clima laboral y
contribuye a la productividad, al compromiso y a la motivación de los empleados.
Un reglamento interno de trabajo es una herramienta que permite establecer un marco
claro de actuación para todas las personas que trabajan en la empresa.
No sólo establece las normas y procedimientos que deben seguir los empleados de una
empresa sino que comunica mucho más que eso. Trasmite cuales son los valores, la
misión y visión de la empresa.
La finalidad de estos reglamentos de trabajo es promover un ambiente de trabajo
seguro no sólo cuidando la salud física del trabajador sino también la mental. Crea un
buen clima de trabajo basado en el respeto a las normas, a los compañeros de trabajo y a
los clientes.
Estas normas y procedimientos pueden abarcar desde la hora de llegada y salida hasta el
uso de equipos de trabajo. Entre otras cosas se establece el comportamiento esperado,
las sanciones y amonestaciones en caso de incumplimiento así como los derechos.
A su vez, se indican los protocolos de actuación ante determinadas situaciones como el
uso de alcohol y drogas o ante casos de acoso laboral o sexual en el lugar de trabajo. Se
asegura de esta manera, que todas las personas conozcan, como se debe actuar ante cada
situación y se establece la obligatoriedad de la empresa de abordar estos problemas.
En conclusión, contar con un reglamento interno de trabajo en una empresa es una
buena práctica que contribuye al éxito de la misma.
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